Historia

La Universidad Nacional de Córdoba es la más antigua de la República Argentina y la segunda de América. Sus orígenes se remontan al primer cuarto del siglo XVII cuando la orden Jesuítica habilitó en Córdoba el Colegio Máximo, base de la futura Universidad.

En 1613 dieron comienzo los estudios superiores merced al impulso del Obispo Juan Fernando de Trejo y Sanabria y bajo la tutela de los Jesuitas. Ocho años más tarde, el Papa Gregorio XV otorgó al Colegio Máximo la facultad de otorgar grados académicos y luego, en 1622, el Rey Felipe IV de España, firmó una cédula real mediante la cual confería a esta institución la estructura de Universidad.

En 1856 la Universidad fue nacionalizada y quedó bajo la dirección y dependencia del gobierno Nacional. Poco más de medio siglo después, en 1918, la juventud Universitaria de Córdoba inició un movimiento al que rápidamente se sumaron voces de todo el continente que luchaban por la democratización de la enseñanza. Este movimiento se expandió bajo el nombre de Reforma Universitaria, y desde Córdoba se proyectó a América Latina logrando una influencia política y social que tuvo una gran resonancia histórica en toda América. Luego de la Reforma y en el marco de la ley 1420, las universidades nacionales argentinas adquirieron el carácter de autónomas.

Actualmente la Universidad Nacional de Córdoba alberga aproximadamente a 114.000 estudiantes, 8000 docentes y 3000 no docentes. Los estudios de Grado están estructurados en trece facultades: Arquitectura, Urbanismo y Diseño; Ciencias Agropecuarias; Ciencias Económicas; Ciencias Exactas, Físicas y Naturales; Ciencias Médicas; Ciencias Químicas; Derecho y Ciencias Sociales; Filosofía y Humanidades; Matemática, Astronomía y Física; Odontología; Psicología , Lenguas y Artes.

Comienzos y evolución de la Facultad de Lenguas

Nació en 1920 como un modesto Departamento de Idiomas de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Córdoba. El objetivo fundamental de su creación consistió en ofrecer a los estudiantes universitarios la posibilidad de aprender una lengua extranjera como ayuda para su formación cultural y profesional. Se enseñaba, por entonces, francés, italiano y nociones básicas de latín jurídico.
A lo largo de los años, los planes de estudio experimentaron sucesivas modificaciones que permitieron una mayor flexibilidad, una adecuada capacitación profesional y una actualizada formación pedagógica. De allí, la inclusión de asignaturas de carácter didáctico-pedagógico en el Profesorado y de carácter técnico en el Traductorado.
A este último se le otorgó una nueva estructura que lo llevó a una mayor especificidad profesional, introduciendo asignaturas de formación jurídica que habilitan al egresado para actuar como oficial público.
La calidad en la formación de sus profesionales, los planes de estudios actualizados, el desarrollo de una política de extensión adecuada a los requerimientos del medio, los proyectos de investigación
y los programas de intercambio académico con universidades extranjeras hicieron paulatinamente de la Escuela Superior de Lenguas una Unidad Académica de reconocida trayectoria.
Este progresivo crecimiento de la Escuela y su fuerte inserción en la comunidad llevó a la Asamblea Universitaria del 5 de agosto de 2000 a crear la duodécima Facultad de la Universidad Nacional de Córdoba: la Facultad de Lenguas, que desde el 10 de septiembre de 2001 cuenta con el emblema que la identifica, su escudo.

A través de un proceso de distintos enfoques y denominaciones, la Facultad de Lenguas, cumplió y cumple un destacado aporte a la cultura y a la educación de nuestro país y su prestigio académico trasciende las fronteras nacionales.